CHATEAU LOS BOLDOS

Al final de los años ochenta, la familia alsaciana Massenez, conocida internacionalmente por sus aguardientes y licores buscó diversificar sus actividades en Sudamérica. A partir de 1990, Dominique Massenez se instaló en uno de los más antiguos viñedos de Chile, en una fecha cuando las producciones vitícolas de este país no se conocían aún a nivel mundial. Al descubrirse una verdadera pasión por el vino, Dominique Massenez creó y eligió dirigir personalmente Chateau Los Boldos y se mudó con su familia para supervisar su desarrollo con una única premisa :

"Nuestro objetivo consiste en construir un chateau tradicional y producir vinos chilenos al mejor estilo francés".

El "domaine" se sitúa en pleno corazón del Valle de Rapel a los pies de la Cordillera de los Andes. Es allí, en las puertas de la ciudad de Requínoa, a 100 km al sur de Santiago, que las vides de Chateau Los Boldos se benefician de un microclima excepcional.
Con la llegada de la familia Massenez y del Enólogo Stéphane Geneste, se renovó completamente la bodega con un sistema de cubas de acero inoxidable de alta tecnología. Se equipa la bodega siguiendo las innovaciones tecnológicas cada año.

El lado tradicional no se olvida nunca en Chateau Los Boldos, donde los imponentes fudres en roble se utilizan diariamente en homenaje a su patrimonio y a la tradición francesa.

La familia Massenez, destiladores desde muchos años, se beneficia de los conocimientos técnicos excepcionales y perpetúa con satisfacción la tradición de los aguardientes de frutas artesanales, gran especialidad de la región alsaciana del valle de Villé.

Respetuoso de la calidad, G.E. Massenez forma parte de las mejores marcas presentes en el mercado mundial con sus aguardientes como la Frambuesa Salvaje o la Pera Prisionera, y también con sus licores más azucarados como la Crema de Grosella o la Crema de Durazno.

Chateau Los Boldos cuenta con un hermoso Wine Shop, en el que los visitantes podrán adquirir tanto los vinos como los licores producidos.