HARAS DE PIRQUE

En 1991, el empresario Eduardo Matte Rozas, tras cumplir una relevante trayectoria en diversas áreas de la actividad privada, adquiere la propiedad que llamará Haras de Pirque, en el sector sur poniente de la prestigiosa zona vitícola de Pirque, en el Valle del Maipo. Entre los objetivos de Eduardo Matte están dar inicio a un proyecto vitivinícola de gran envergadura, e incrementar y perfeccionar la crianza de caballos fina sangre que se desarrollaba en el lugar.

La propiedad, que hoy abarca 600 hectáreas, asciende suavemente en su límite sur los faldeos de un cordón transversal de la Cordillera de los Andes. En este sector de pie de monte se inicia, entre 1992 y 1993, la plantación de ciento veinte hectáreas con viñedos, principalmente de Cabernet-Sauvignon, Merlot y Carmenère, entre las cepas tintas, y Chardonnay y Sauvignon Blanc, entre las blancas.

El haras propiamente tal, cuyo nombre honra al que fuera el criadero de caballos fina sangre más antiguo de Chile, fundado como Haras de Pirque en 1892, se desarrolla de manera impecable, con cuatro padrillos de extenso pedigree que van dando crías excepcionales. Esta gestión culmina con la obtención de los principales trofeos hípicos y el liderazgo en las estadísticas en todas las categorías locales: abuelos maternos, reproductores y estadística general. Ello también se traduce en su reconocimiento internacional, siendo hoy Haras de Pirque un importante proveedor para criaderos y propietarios de América del Sur y del Norte, además de mantener alrededor de 30 productos en la competencia nacional.

En paralelo a la viña y al criadero fina sangre, Eduardo Matte da curso a otra de sus pasiones, desarrollando una importante colección de carruajes, tirados por caballos de las razas adecuadas para cada caso. La colección alcanza en la actualidad a 18 modelos de coches con su plantel de 30 caballos, los que se suman a los cuatro sementales y cerca de doscientas yeguas y potrillos fina sangre que trotan por los amplios y verdes potreros de Haras de Pirque.

Los viñedos de Haras de Pirque están plantados al sur del río Maipo, entre los 550 y 650 metros sobre el nivel del mar, en el faldeo norte de un cordón montañosos transversal que baja desde los Andes. Sus suelos cuentan con textura franco arcillosa de buen drenaje en la parte inferior, y textura franca con pedregosidad superficial y gravas, en la más elevada.

El clima es de tipo mediterráneo semi árido, altamente influenciado por la cercanía de la Cordillera de los Andes, pero asimismo por el anticiclón del Océano Pacífico que sube por el valle abierto. Esto aporta una característica particular a este enclave, al permitir desde fines de la primavera y durante el verano un tiempo seco y caluroso durante el día, con temperaturas que oscilan entre los 28 y los 32 grados Celsius, pero que a partir de las tres de la tarde empieza a recibir el aire fresco y ligeramente húmedo que llega del mar, dulcificando el ambiente y protegiendo las parras del calor excesivo. Finalmente, al caer el sol, baja el aire frío de la Cordillera para asegurar noches frías y secas de 12 a 14 grados. El régimen de lluvias y el relieve determinan una acumulación térmica que, en pleno verano, puede llegar a una diferencia de 20 grados entre el día y la noche. Esta amplitud térmica, unida a la humedad relativa media de 55 a 60%, favorecen una lenta maduración y la obtención de uvas de excelente calidad.

Haras de Pirque ha construido una bodega de vinificación única en su género en el mundo. De 5.300 metros cuadrados, su arquitectura tiene la forma de una herradura, en directa alusión al vínculo de la viña con el haras de caballos fina sangre.