COUSIÑO MACUL

Desde 1564 se han cultivado viñas en el área de Macul, cuando el Rey de España transfirió la hacienda Macul al conquistador español Juan Jufré. El mismo predio fue adquirido en 1856 por Matías Cousiño con el único propósito de producir vino.
En ese momento, Matías Cousiño se había consolidado como un visionario y pionero dentro de un país empezando a tomar forma en la época en que recién se había independizado de España a principios del siglo XIX.

Mientras formaba la Hacienda Macul, Matías Cousiño murió en 1863, dejando solamente a su hijo Luis acompañado por su esposa, Isidora Goyenechea a cargo de seguir sus pasos. Para cumplir el sueño de su padre, Luis había viajado a Europa en 1860, inmediatamente antes de la destrucción ocurrida en el viñedo producto del ataque del insecto filoxera, para comprar variedades francesas originales: Cabernet Sauvignon y Merlot de Pauillac, Sauvignon de Martillac (Graves), y Chardonnay y Pinot Noir de la Borgoña.

Luis Cousiño murió inesperadamente a la edad de 38 años, y su viuda, Isidora Goyenechea, tomó el timón de las empresas de su marido, consolidando las actividades de la vinificación.

En 1885 contrató al renombrado enólogo francés, Pierre Godefroy Durand para adaptar las vides francesas al suelo y clima de Macul. El hijo de Pierre, Raúl Durand, continuó los pasos de su padre en el trabajo del predio de Macul.

Se podría decir que la familia Cousiño jugó un rol importante cimentando los altos estándares de la industria del vino chileno. La viña Cousiño Macul, hoy en las manos de la sexta generación de la familia Cousiño, sin duda ha sido parte importante de la historia de Chile vitivinícola.

La viña cuenta con una tienda donde serán recibidos los visitantes y en el museo se verán las máquinas y el equipo que fueron utilizados muchos años atrás para hacer vino, para luego pasar a las áreas de vinificación.

Finalmente se visitará uno de los más antiguos e importantes sótanos de Chile, construído en 1872 a seis metros bajo tierra por arquitectos franceses. Aquí se guarda la colección privada de vinos de la familia, con botellas de hasta 1927. La visita termina en la misma tienda del vino, donde se puede degustar y adquirir tanto vinos como souvenires.