CONCHA Y TORO

Don Melchor Concha y Toro fue un destacado abogado, empresario y político chileno del siglo XIX. Gracias a su visión y empuje, fundó la Viña Concha y Toro en 1883, iniciando un negocio familiar que creció rápidamente en tamaño y prestigio.

Don Melchor tomó la decisión de explotar el potencial vitivinícola del valle del Río Maipo en momentos en que surgía en Chile la industria del vino. Incorporó cepas francesas, traídas de la región de Bordeaux, y contrató a un eximio enólogo francés, Monsieur Labouchere, para elaborar los primeros vinos de su viña. De este gesto emprendedor nació la Viña Concha y Toro, en un momento en que la producción nacional de vino iba en aumento.

Junto con el comienzo de la segunda mitad del siglo XX, Concha y Toro inició su segunda etapa como empresa. Tras la llegada de don Eduardo Guilisasti Tagle al directorio, la compañía se comprometió en un extenso proceso de compra de viñedos y adecuó la gestión a los nuevos requerimientos de los mercados.

En un período de profundos cambios políticos y sociales en el país, don Eduardo Guilisasti Tagle asumió la Presidencia de Concha y Toro. Don Eduardo logró intensificar la expansión de la empresa, desarrolló nuevos productos y consolidó la política de orientación a la calidad.

Concha y Toro abre las puertas de su Bodega y Casona de Pirque a todos los interesados en saber más del vino y de su historia en Chile. Le invitamos a pasear por el parque de la Casona de Don Melchor Concha y Toro, a recorrer sus bodegas y a degustar sus vinos.

En 1875, y a pocos años de la fundación de la Viña Concha y Toro (1883), Melchor Concha y Toro encargó a su esposa la construcción de la casa de la hacienda. Esta debía cumplir con ciertos requisitos arquitectónicos, como incorporar la influencia italiana al mismo tiempo que debía mantener el espíritu de las antiguas casas de fundo de la época.

Fue así como Emiliana Subercaseaux inició el proyecto en las 23 hectáreas de parque ubicadas en Pirque, y cuyo diseño fue encargado al paisajista francés Guillaume Renner. De esta manera, y rodeada de árboles autóctonos como Araucarias, Pinos y Roble, además de la gran laguna, fue levantándose la casona patronal de la familia Concha y Toro Subercaseaux.

Impregnadas de influencia italiana, las 22 habitaciones y los diferentes salones de estar fueron diseñados a la usanza de la segunda mitad del Siglo XIX, encontrándose en ella pinturas de Monvoisin, Lambert y Subercaseaux. La decoración interior resalta gracias a los finos tapices, alfombras y relojes de péndulos que automáticamente invitan a imaginarse la vida de fines del siglo pasado en los pasillos de la casona.

En ellos Don Melchor Concha y Toro analizaba la situación política, social y económica del país gracias a su pasión por la política y la historia del siglo de oro de Chile, pero su mayor tiempo lo dedicaba visionariamente al desarrollo de la vitivinicultura. Las excepcionales condiciones de cultivo de la vid de Pirque -una pequeña localidad ubicada en el Valle del Maipo y que es considerada como una de las mejores zonas del mundo para la producción del Cabernet Sauvignon-, se debe a la influencia de los vientos cordilleranos y la pedregosidad de sus suelos.

A fines del 2005 se abrieron oficialmente las puertas del Centro Turístico del Vino de Pirque, el último proyecto en el que se embarcó la viña con el fin de proporcionar una inolvidable experiencia a sus visitantes.

Las nuevas instalaciones cuentan con un centro audiovisual donde los visitantes podrán conocer en imágenes el desarrollo de esta viña y revisar material de vendimia y sus vinos, además de un Wine Bar donde se ofrece vinos premium por copa que podrán acompañar de productos y panes artesanales de esta localidad dedicada mayormente a la agricultura. Al interior se dispuso de un amplio Wine Shop de 722 metros cuadrados donde están a la venta vinos y productos corporativos, además de libros y revistas especializadas en la cultura vinícola.