ANTIYAL

Se trata de una de las mejores viñas boutique del Valle del Maipo. Viña Antiyal (Hijos del Sol en mapuche), es de propiedad de Alvaro Espinoza, enólogo líder de la vitivinicultura orgánica en Chile, quien junto a su esposa, Marina Ashton, cultivan media hectárea de Cabernet Sauvignon en Alto Jahuel.

Allí, con tratamiento exclusivamente orgánico, producen 6.000 botellas al año en una pequeña bodega que tiene el tamaño de una casa. Allí pueden tratar 12 mil litros en siete estanques de acero inoxidable, con capacidad para 2.000 a 3.000 litros. Unas cuantas barricas de roble completan la bodeguita.

La media hectárea de Cabernet Sauvignon es abonada con compost, fabricado a partir de excremento de animales, como aves, llamas y productos vegetales. Además, entre las hileras de espalderas se cultivan flores o avena. Las gallinas colaboran en la eliminación de larvas de burritos y otros bichos.
Álvaro Espinoza se basa en la biodinámica del científico y filósofo Rudolf Steiner, quien a fines del siglo XIX estableció sus principios: "El campo es un ser vivo que tiene un balance que se debe mantener cerrando los ciclos de nutrientes en el mismo campo y minimizando las entradas al sistema. Se logra introduciendo al campo animales, produciendo allí mismo sus alimentos y utilizando ciertos preparados homeopáticos que se aplican directamente a la planta o a la tierra o que se mezclan con el compost (abono)".

Su vino ha sido premiado por las más prestigiosas revistas del mundo y actualmente exporta su marca Antiyal a los más exigentes mercados.